Tapia y Mitchell: “Hay una baja en la litigiosidad de riesgos del trabajo; se está llegando a un piso”

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Todo Riesgo dialogó con Julián Tapia (a la izquierda en la foto) y Guillermo Mitchell (a la derecha), responsables de Servicios a las ART y de la Comisión Legal, respectivamente, de la Unión de Aseguradoras de Riesgos de Trabajo (UART).

La Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó cuatro fallos favorables para el mercado de riesgos del trabajo. ¿Podrías hacer un resumen sobre estos fallos?

Mitchell: Son unos fallos que vienen en línea con la jurisprudencia de la Corte de 2017 a la fecha, los cuales tocan aspectos fundamentales que hacen al sistema. En uno de los casos, que fue sobre la extinción del contrato por falta de pago, el Máximo Tribunal tachó de arbitraria una condena contra una ART porque el accidente ocurrió luego de haberse extinguido el contrato por falta de pago. En el segundo caso hubo una suerte de absurdo pericial porque se condenó a una ART por lesiones que no habían sido probadas en el proceso y, además, una de ellas había sido preexistente (lo reconoció la propia parte actora). Otro tema fundamental es el que aborda los pisos prestacionales y las fechas que se deben tener en cuenta. Es decir, la Corte sostuvo que se debe tener en cuenta el piso prestacional vigente a la fecha de la contingencia y no a la fecha de la sentencia. Y en el último caso, el Alto Tribunal revirtió el fallo contra una ART ante la falta de justificación de cómo se había llegado al monto de la condena. Además de ello, se había elevado sensiblemente dicho monto: no se habían tenido en cuenta la incapacidad del trabajador y circunstancias particulares del caso: el trabajador había regresado a su puesto de trabajo y también había cobrado indemnización. O sea, son todos casos que encuadran concretamente dentro de la arbitrariedad.

Un tema que siempre preocupa al mercado de riesgos de trabajo es el de la litigiosidad. ¿Qué evolución viene mostrando?

Mitchell: Hay una baja en la litigiosidad y se está llegando a un piso. De todas formas, en la provincia de Santa Fe, está en ascenso. La causal principal, entendemos, es la no adhesión a la ley 27.348. Se está viendo que la litigiosidad está al nivel de la provincia de Córdoba y en Mendoza hay como un repunte. Creemos que ahí podría llegar a ser por el procedimiento de apelación: las apelaciones de las comisiones médicas no ingresan como juicio en revisión ante la Justicia. En la Capital Federal y en la provincia de Buenos Aires, la litigiosidad está en descenso y se observa que está llegando a un piso.

¿Por qué es importante la constitución de los cuerpos médicos forenses?

Mitchell: La ley 27.348 los establece como obligatorios y todas las provincias que se van adhiriendo deben adoptar que intervenga un cuerpo médico de peritos especializado. Además de su especialización, tiene como ventaja que apunta a una utilización correcta del baremo, que evita los desvíos y que se usen distintos criterios de interpretación. La cuestión es tener un solo criterio para todo el país, tanto en sede administrativa como en sede judicial. Otro tema importante es el de los honorarios: la ley establece que no estén vinculados con el monto del reclamo, del proceso, sino que estén vinculados con el trabajo efectivamente realizado en el juicio. Estos son los puntos esenciales que desincentivan la litigiosidad.

El pasado 12 de septiembre se realizó una nueva edición del Congreso de Seguridad y Salud Ocupacional organizado por la UART. ¿Qué temas se trataron y quiénes fueron los oradores?

Tapia: Fue el noveno congreso. El núcleo fue la prevención. Mara Bettiol, presidente de la UART, y Gustavo Morón, superintendente de Riesgos del Trabajo, hicieron una presentación institucional. Luego, como sabíamos que el congreso estaba entre las PASO y las elecciones, convocamos al analista político Carlos Reymundo Roberts. Representantes del Instituto para una Cultura de Seguridad Industrial (ICSI), de Francia (que tiene una sucursal en la Argentina), hablaron sobre la cultura de la seguridad con un enfoque no individual, sino sistémico, que es más novedoso. Representantes de grandes empresas abordaron, por un lado, la comunicación como herramienta para la prevención y, por el otro, la innovación para la gestión de los riesgos del trabajo con la presentación de productos muy novedosos y tecnológicos. Finalmente, Darío Sztajnszrajber se refirió a la filosofía entre el arte y la ciencia. Este fue el cierre. El congreso duró medio día y tuvo mucha concurrencia.

¿Qué destacarías como conclusiones del congreso?

Tapia: La primera es la avidez de los profesionales del sector por escuchar cosas nuevas. La propuesta siempre es que se lleven algo nuevo y nuestras expectativas fueron superadas. La segunda es que está habiendo un cambio de paradigma en la salud y la seguridad hacia un enfoque sistémico. Y la tercera es que la innovación en comunicación y en tecnología de la información está ayudando a este cambio, lo está acelerando. Esta tendencia se está viendo hoy en la Argentina con las insurtechs. Toda esta movida va a empujar a que se aplique un enfoque sistémico.

¿Qué otras acciones tienen previstas en materia de capacitación?

Tapia: En principio, estamos planificando para el año que viene. Vamos a hacer nuevamente el congreso; esta vez, posiblemente, con algo especial por los diez años del programa Prevenir. Seguiremos con los seminarios abiertos y gratuitos, que serán por lo menos diez en todo el país, con actividades de benchmarking para los sectores que las soliciten y con cursos virtuales (generalmente, agregamos uno todos los años).