Encuesta de ISEV sobre el impacto del consumo psicoactivo en la conducción

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Los resultados de una encuesta que el Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV) organiza periódicamente sobre drogas y conducción de vehículos fueron obtenidos en el marco de 10 cursos de formación a distancia que dictó ISEV a más de 550 cursantes en las distintas ediciones en que fue llevado a cabo durante 2017 y la mitad de 2018. En esta tercera edición, ISEV decidió incorporar datos estadísticos e información conceptual provenientes de estudios e investigaciones de organismos nacionales con la finalidad de ampliar el contexto bajo análisis y aportar conceptualizaciones técnicas que les permitan analizar con mayor precisión la temática.

En la encuesta se evidenció una tendencia a la mayor aceptación social del consumo de marihuana en este caso en forma “habitual”, pasando de un 6% (2014) a un 20% que opina estar de acuerdo en el último relevamiento. Un dato a destacar es que varios encuestados vincularon en sus respuestas el consumo de marihuana conjuntamente con el de alcohol (policonsumo).

En 2014, un 2% “estaba de acuerdo” en que jóvenes de 18 años o más luego de consumir drogas conduzcan. Luego de 4 años, ese porcentaje aumentó al 10%. ISEV aclara que la pregunta a ser formulada habla de “drogas” sin especificar una en particular, pero los encuestados agregan que ellos entienden por “drogas” generalmente a la marihuana.

En relación a los que conducen bajo los efectos de la marihuana, mientras que un 50% considera que “no es peligroso”, la otra mitad se divide en partes iguales entre lo que “es muy peligroso” y es “algo peligroso”. Los valores son similares a los de años anteriores, pero debiéndose hacer notar que aquellos que señalan que no es peligroso vinculan el “peligro” con la posibilidad de ser retenidos en un control policial y no con la salud propia y de terceros.

Respecto a conducir bajo los efectos del alcohol, la opción “muy peligroso” aumentó el doble, de un 4% en 2014 a un 8% en 2018. Sin embargo, ocurrió lo mismo (aumento del doble) pero en sentido inverso con la respuesta “no es peligroso”, que pasó de un 16% en 2014 a un 40% en 2018.

Finalmente, en la consulta referida a “¿Cuántos de tu grupo condujeron bajo los efectos de drogas?”, se obtuvo como dato más significativo que mientras que en 2014 el 30% afirmaba que no lo hacía ninguno, en 2018 se pasó a un 15%. Asimismo, aumentaron los comentarios referidos a la conducción de motos bajo los efectos de drogas.