CESVI Argentina realizó un crash test de reparabilidad de un vehículo

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El Centro de Experimentación y Seguridad Vial (CESVI) de Argentina realiza ensayos de impacto bajo los protocolos emitidos por el Research Council for Automobile Repairs (RCAR), un organismo que agrupa a centros de reparación de todo el mundo.

En esta oportunidad se puso a prueba el Volkswagen T-Cross, que fue lanzado hace unos meses en el país y comparte plataforma con el Polo y el Virtus. Es el primer SUV compacto de la marca alemana y viene equipado con seis airbags y control de estabilidad de serie.

En el primer análisis visual luego del ensayo se pudo determinar que no se produjo derramamiento de fluidos y que tampoco se activaron los sistemas de retención (airbags y pretensores). No se desplegaron las bolsas de aire tras el ensayo ya que eso incide radicalmente en los costos de reparación. Se debe tener en cuenta que por los umbrales de desaceleración que se dan en este tipo de ensayos no corresponde la activación de los airbags.

El crash test delantero simula el impacto de un vehículo, a velocidad moderada, sobre su parte delantera. Reproduce el choque citadino de mayor frecuencia, que impacta a una velocidad de entre 15 y 16 km/h, en el 40% de su parte frontal izquierda, contra un bloque indeformable de 32 toneladas con un ángulo de incidencia de 10° entre el vehículo y el bloque.