La importancia del apoyo de Trump al programa económico

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A pesar del nerviosismo que impera en los mercados globales por la preocupación que genera la escalada en la guerra comercial entre China y Estados Unidos, que puede provocar caídas en la actividad económica de ambas naciones, en los últimos días viene observándose tranquilidad en la plaza local. El riesgo país, dejando de lado sus altibajos, parece querer ubicarse bajo los 900 puntos, la Bolsa no acusa variaciones pronunciadas, y el dólar, que llegó a superar poco tiempo atrás los 47 pesos, aparece ubicado más cerca de los 46.

La calma parece asociada al último acuerdo con el FMI que prácticamente le otorga carta blanca al Banco Central para satisfacer con sus reservas la demanda de dólares de los particulares, ya que le permitiría jugar tras ese objetivo cerca de 19 mil millones de dólares en los próximos meses. Pero la serenidad en los mercados se vio especialmente favorecida porque el presidente Donald Trump habló a mediados de semana con Mauricio Macri, reiterando su apoyo al gobierno argentino y a su plan económico.

Ese apoyo quedó en evidencia durante toda la negociación llevada desde hace un año con el FMI. Primero fue el otorgamiento de un crédito sin precedentes de 50 mil millones de dólares del organismo internacional al país. Luego admitir que todo ese caudal de fondos sea girado dentro de la gestión del actual gobierno en lugar de los tres años y medio del plazo original, y por último, como ya se señaló, permitir que esos fondos sean volcados al mercado cambiario para satisfacer la demanda de divisas de particulares a pesar de que las pautas del FMI lo prohíben.

Esta última decisión permitiría contener la presión sobre el dólar hasta las elecciones, lo que es el objetivo que desde el gobierno se considera necesario para mantener mínimas expectativas favorables en el electorado. Pero la mayor parte de los analistas coincide en que, gastando las reservas del Banco Central de esa manera, se tornaría virtualmente imposible el cumplimiento del país con los servicios de la deuda externa.

De allí la importancia del apoyo del presidente Trump. Esta parece garantizar la solvencia del país más allá de las elecciones. Para Trump, evitar el caos político en la Argentina, que puede generar un default, constituye sin duda un objetivo estratégico. La creciente presencia de China en América Latina hace importante mantener en pie a nuestro país. La situación es muy distinta a la de 2001, donde el gobierno de De la Rúa no ofrecía ninguna garantía, el país venía incumpliendo reiteradamente los compromisos y no existía la creciente presencia económica de China en América Latina.

Es claro que el agotamiento de las reservas del BCRA en preservar una endeble estabilidad dejará al país completamente inerme después de las elecciones. En ese contexto, no cabe duda que de ganar Macri profundizará radicalmente el ajuste. Ya lo aseguró el mismo al afirmar que mantendrá “la misma dirección pero más rápido”. En caso de que, pese a la excepcional ayuda otorgada, Macri no lograra la reelección, el nuevo gobierno asumirá en condiciones tan críticas que le será muy difícil buscar otros caminos de desarrollo que los que el FMI le indique.