Ketelhohn: “A la hora de los seguros, también hay que pensar en las mascotas”

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El mercado asegurador en particular y el mundo en general no pueden desconocer los cambios demográficos que se están dando en todo tipo de culturas y poblaciones (urbanas en mayor medida) o países, ya sean desarrollados o no: el envejecimiento poblacional va de la mano con una mayor esperanza de vida y el hecho de que cada vez una mayor cantidad de gente viva sola, sumado a una menor tasa de natalidad, hace que más personas elijan convivir con mascotas en su hogar.

Tampoco la tecnología le es indiferente a este fenómeno ya que acompaña a las personas a través de sus múltiples aplicaciones y procesos automatizados, y está desarrollando cada vez más productos y servicios para esta creciente y demandante población. En este sentido, el seguro para mascotas es un producto en el que, si bien actualmente es baja la tasa de crecimiento, se esperan cambios importantes considerando la cantidad de mascotas que habitan en casas de familia; especialmente, en las grandes ciudades del país, como la Ciudad de Buenos Aires o las capitales provinciales, entre otras.

Si bien la oferta de seguros para este nicho existe, de a poco van surgiendo nuevas opciones de coberturas o asistencia más o menos variadas y para todos los presupuestos. Algunas combinan el uso de las nuevas tecnologías, como es el caso del IOT –Internet de las Cosas–.

Desde el punto de vista de los seguros, lo primero a tener en cuenta en estos casos es saber quiénes entran hoy por hoy en la categoría de mascota: principalmente, perros y gatos. Hay otros animales que las personas pueden tener en su hogar, pero por definición no se consideran domésticos (ya sea por ser de una especie en extinción o por estar prohibida su tenencia, entre otros motivos). Es importante tener en cuenta la legislación aplicable a la hora de incorporar una mascota en el hogar no sólo por la propia seguridad, sino también por las limitaciones legales vigentes.

Por otra parte, existen animales que quedan excluidos de estas coberturas standard, como, por ejemplo, los animales de exposición (en este caso, son considerados como si fueran obras de arte y cuentan con un seguro específico) o aquellos utilizados para trabajar o reproducción.

Resumiendo, la cobertura ofrecida para estas mascotas más “tradicionales” en el ámbito de la República Argentina contempla:

• Muerte accidental o sacrificio necesario del animal asegurado exclusivamente a causa de lesiones corporales sufridas en un accidente (la determinación de tales casos corresponde a un veterinario debidamente habilitado).

• Gastos de veterinaria incurridos exclusivamente como consecuencia de lesiones corporales sufridas en un accidente.

• Gastos por la publicación de avisos en caso de pérdida o robo del animal asegurado.

• Pago de recompensas por el animal asegurado, etc.

Otras coberturas podrán existir dependiendo de las ofertas vigentes de las compañías de seguros. También existen servicios de asistencia para mascotas, al igual que para las personas, aunque con algunas diferencias. Algunos de estos servicios tienen que ver con los tradicionales paseadores o colonias de vacaciones o guarderías y con todos aquellos que prestan las veterinarias y que hacen al aseo y al cuidado de la mascota. Entre estos últimos comienzan a desarrollarse, por ejemplo, sistemas prepagos de salud para mascotas (no tan novedosos) y otros más sofisticados, como pueden ser los dispositivos de monitoreo de actividad que aprovechan las ventajas de la tecnología para hacer seguimiento posicional o relevar el nivel de actividad de la mascota o sistemas con chips. Las posibilidades son múltiples y serán cada vez más.

Algunas de estas coberturas podrían comercializarse en el ámbito de los microseguros, donde también se incluyen o se comercializan en paquete con otros seguros (crédito de consumo, garantías extendidas, bolso protegido, seguro para equipos móviles, etc.). Todos estos seguros, a diferencia de los de mascotas, tuvieron un gran desarrollo y crecimiento en los últimos tiempos, ya sea por su bajo costo o por su amplia presencia multicanal (accesibilidad, simplicidad y costo reducido). No es de extrañar que comercializados en tándem puedan ir ganando espacio, siempre y cuando respondan a una lógica y necesidad concretas.

Sin dudas, las mascotas son un nicho interesante, que brinda una gran oportunidad de crecimiento al mercado de seguros, por un lado, y que viene a cubrir, por el otro, una necesidad social y humana que hasta hace poco tiempo atrás no era tan evidente.

Esta nota fue escrita por Gonzalo Ketelhohn, Sales & Marketing Director del Grupo Willis Towers Watson.