Guerrero y Córdoba: “Los negocios derivados de la obra pública hoy no superan el 10% de la cartera”

280

Todo Riesgo dialogó con Sebastián Guerrero (a la izquierda en la foto) y Gonzalo Córdoba (a la derecha), directores de Crédito y Caución.

¿Qué evaluación hacen del primer semestre del ejercicio en curso?

De acuerdo a las cifras cerradas a diciembre del año pasado, estamos más o menos bien orientados con respecto al presupuesto que realizamos, tal vez un 5% encima. En realidad no es un presupuesto muy ambicioso un poco por la situación de recesión de los meses de ese semestre y porque creemos que la tendencia se mantendrá este año. Si miramos las cifras de marzo, también vamos a estar un 5% arriba del presupuesto. Si bien es un año de elecciones e impar, que históricamente son de crecimiento para nuestra actividad, este año en particular, por la recesión, por la concentración en el gasto cero y por los controles del Fondo Monetario Internacional, seguramente será un año de no mucho crecimiento. Esa es la realidad.

¿Qué productos son fuertes actualmente?

Nosotros nos dedicamos básicamente a todos los negocios de caución porque somos una compañía monorrámica, especialista en caución. Los más importantes siguen siendo las garantías aduaneras, y la obra y los suministros públicos. Pero podría decir que uno de los productos de mayor interés y crecimiento potencial es la garantía para seguros de alquileres, una garantía a la cual las compañías históricamente no le prestamos mucha atención y que hoy, ante la crisis inmobiliaria y la falta de vivienda, tiene un interés nacional.

¿Advierten una demanda creciente de este producto?

Existe una demanda importante, creciente, y de hecho a fines del año pasado hicimos un convenio con el Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC) en lo que se llaman las garantías BA, donde un grupo de compañías, no muchas, suscribimos un acuerdo con ellos y ofrecemos al mercado condiciones bastante convenientes para la toma de esa garantía.

¿Cuál es la presencia geográfica de la empresa a nivel nacional?

La realidad es que el mercado de seguros de caución está concentrado fuertemente en Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires. En el caso de las compañías que comercializan caución siendo empresas de seguros generales, utilizan sus sucursales para vender también el producto de caución. Sin embargo, si se lo analiza fríamente, el seguro de caución puede tener presencia en el interior, pero no a través de sucursales. Nosotros trabajamos con muchos clientes del interior, básicamente en todo lo que son pólizas electrónicas para la Aduana, apoyando proyectos energéticos, también emitiendo pólizas que enviamos por correo electrónico en 24 horas. Con esa metodología, tenemos algunas estadísticas que nos muestran presencia importante en Tierra del Fuego, Santa Cruz, Jujuy y Tucumán. Si bien tenemos todo concentrado y no contamos con sucursales, en los últimos años tenemos operaciones en el interior.

¿Qué servicios les ofrecen a sus productores y clientes en materia de tecnología?

Toda esta era digital nos marcó un camino básico en el planteamiento de los objetivos. Hace tiempo que desarrollamos una plataforma digital y una aplicación móvil, que fue una de las primeras que salió en el mercado y la primera en seguros de caución. Independientemente de eso, lo interesante es que a partir de ahí desarrollamos un montón de cosas. En garantías de alquiler creamos una plataforma de acceso ya que se trata de un producto más retail, distinto a lo que acostumbramos a hacer con empresas. Por otro lado, tenemos la web transaccional donde el productor se conecta con su clave y puede emitir pólizas, bajar facturas, refacturas, pendientes de deuda, etc. Y después se encuentran los sistemas internos. Estamos trabajando activamente con la Superintendencia de Seguros de la Nación y con la gente de Modernización. La visión que tenemos es que, en el futuro cercano, todas las pólizas de caución sean digitales.

¿Qué evolución está mostrando la obra pública y qué impacto tiene en el ramo caución?

La obra pública fue históricamente uno de los negocios más importantes de caución. Todo aquel que trabajaba con seguros de caución sabía que la obra pública era el target donde había que apuntar los cañones comerciales. La realidad hoy nos muestra que los negocios derivados de la obra pública no superan el 10% del total. Se amplió muchísimo la cartera, sobre todo en lo que es garantías aduaneras, suministros y contrataciones diversas, tanto para el Estado como para privados. Pero, al mismo tiempo, tiene una potencialidad de crecimiento muy importante si se reactivan el financiamiento y las obras de infraestructura. Puede cambiar de un año a otro. Nosotros estimamos que, si las cosas se acomodan un poco y vuelve el financiamiento externo para las obras importantes, esto va a cambiar. Lo mismo que el comercio exterior.

¿Cómo definirían la actualidad del ramo caución?

En este año no habrá tanto crecimiento como en otros. Nosotros crecimos en los últimos años por encima de la inflación, y este año tal vez no lo logremos. Algo que está presentándose es el aumento de los reclamos, la litigiosidad y la siniestralidad. Hay que estar atentos. Algunos ratios de ciertas compañías en cuanto a siniestralidad ya están mostrando eso a diciembre.